LA TRAMPA DEL CRECIMIENTO PERSONAL

10 marzo 2025 | Bienestar, Psicología clínica

Estáis en una web y un blog sobre psicología. Os sorprenderá de primeras el título de este artículo en el contexto en el que se encuentra, aquí no encontraréis “vende humos”. La terapia siempre está planteada para ayudar a las personas a estar mejor, tener mayor bienestar y adaptación a sus vidas, poder aprender y crecer personalmente, etc. Actualmente dedicamos mucho tiempo a leer, aprender y trabajar en uno mismo, ya sea con libros, redes, vídeos, cursos… ¿Entonces? ¿Es una trampa el crecimiento personal?

AUTOEXIGENCIA

Muchas de las personas que vienen a terapia, vienen por muchas dificultades personales, dolores, historias difíciles y momentos grises en sus vidas. Otras, vienen para aprender cosas, para mejorar, conocerse más etc. En todo caso, nada de esto está per se mal planteado, siempre y cuando no sea proyectando unas expectativas inalcanzables de lo que un proceso de terapia hará con ellos y con sus vidas. 

Muchas veces, la terapia atrae a las personas que siempre sienten que no son suficientes. Que tienen que hacerlo mejor en muchas cosas. Desde ahí, se proyecta que un alta de terapia será cuando consigas todos los objetivos vitales, siendo la persona más sana y funcional del planeta, sin heridas, sin dolores, sin días tristes o irritables ni borderías.

Pues esta es la trampa.

RELACIÓN CON UNO MISMO

De hecho, en una gran parte de los procesos terapéuticos, las profesionales nos encontramos teniendo que abrir un espacio para mirar esa autoexigencia, esas expectativas desmesuradas de qué es estar avanzando, qué es ser una persona funcional y válida. 

En ese trabajo, siempre nos aliamos con conceptos de base como la aceptación y compasión con uno mismo. Si realmente me trato bien en mis fallos, en mis sombras, en mis defectos… ¡Probablemente estés de alta! Porque la idea no es que no los haya, que no se despierten dolores o que no volvamos a viejos automatismos. Si no que, soy por fin experto/a de mi mismo/a y me sé cuidar, por lo que me rencauzaré con cariño todas las veces que sean necesarias a lo largo de mi vida. 

REFLEXIÓN FINAL

Así que sí, si tu psicólogo/a te da el alta, esperamos que sea porque eres capaz de tener estos procesos contigo mismo/a sin acompañamiento. Enhorabuena. 

Si algún día decides volver, tu psicólogo/a te recibirá con los brazos abiertos. Pero, antes de volver, siempre es interesante pensar si esta vez puedes cuidarte por tus medios con lo aprendido en tu terapia o te vendría bien por diversos motivos volver a abrir otro espacio de terapia. 

Por nuestra parte, a los profesionales de la salud mental nos corresponde dejar de priorizar el marketing, la captación de clientes sobre el bienestar de las personas y su autonomía. Hacer sentir a las personas por los contenidos que generamos que siempre tienen problemas nuevos, que podrían hacer las cosas o ser mejores todo el rato, etc., genera mucho estrés en la sociedad y retroalimenta esta trampa. Al final, se perjudica la salud de las personas a través de un sector que estamos para ayudar a cuidar la salud.  Irónico, ¿Verdad?

Sea como sea, queremos y necesitamos recordarte que ya eres válido/a por quién eres, qué es preciosa esa parte de ti que quiere mejorar, pero que no tienes que ser perfecto/a para ser alguien valioso y tener una vida plena.